El encuentro, disputado en el campo de “El Olivar”, suponía además el debut de Favio Marín en el banquillo alcazareño, en un duelo clave en la lucha por la permanencia. Y no pudo empezar peor para los intereses visitantes: en el minuto 3, un balón largo a la espalda de la defensa terminó en el 1-0 tras una acción desafortunada.
Lejos de venirse abajo, el Alcázar reaccionó con rapidez. Apenas siete minutos después, Santi firmó uno de los goles de la jornada con un espectacular lanzamiento de falta desde larga distancia que se coló por la escuadra, devolviendo la igualdad al marcador.
A partir de ahí, el conjunto alcazareño se hizo con el control del partido. Dominó la posesión y generó varias ocasiones claras por medio de Santi, Vela y Felipe, aunque sin la precisión necesaria para adelantarse. Incluso llegó a marcar, pero el tanto fue anulado por un ajustado fuera de juego.
Tras el descanso, el guion parecía ponerse aún más de cara. En el minuto 55, el guardameta local era expulsado tras derribar a Santi fuera del área, dejando al Piedrabuena con diez jugadores y sin portero natural. Con superioridad numérica, el Alcázar se volcó en ataque.
Sin embargo, pese al asedio constante, las ocasiones no se transformaban en gol. Ni las faltas cercanas, ni las llegadas por banda, ni la más clara —un mano a mano de Álvaro Marchante— lograron romper el empate. La falta de contundencia comenzaba a pesar.
Con el paso de los minutos, el partido se abrió. El Alcázar arriesgaba cada vez más, dejando espacios atrás, y el Piedrabuena avisaba al contragolpe en varias acciones peligrosas.
Y cuando parecía que el empate sería el resultado final, llegó el golpe definitivo. En el minuto 90, una jugada desafortunada tras varios rechaces acabó en el 2-1 para los locales, en una acción marcada por la falta de contundencia defensiva y la mala fortuna.
En el tiempo añadido, el Alcázar lo intentó a la desesperada, pero el marcador ya no se movería.
Una derrota dolorosa para un equipo que volvió a mostrar buenas sensaciones con balón, pero que sigue penalizado por su falta de acierto en ataque y solidez en defensa.
El próximo compromiso será decisivo: el Alcázar CFD recibirá al CF Porzuna en un duelo directo por la permanencia en el que los alcazareños estarán obligados a sumar los tres puntos.

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