Desde el inicio se vio a un Alcázar CFD más intenso, decidido a llevar el peso del partido y a presionar arriba. Con Vela y Guille marcando el ritmo en la medular, y con los laterales incorporándose con frecuencia, el conjunto local fue inclinando el encuentro hacia el área visitante. Las primeras llegadas ya dejaron claro que los alcazareños habían salido con hambre, buscando una victoria que empezaba a ser urgente en el tramo final de temporada.
El premio llegó en el minuto 27. Tras una acción a balón parado, Vela volvió a poner el balón al área y Santi apareció para firmar el 1-0 con un remate acrobático que, aunque algo mordido, acabó sorprendiendo al guardameta visitante. El gol reforzó todavía más al Alcázar, que siguió insistiendo por bandas y generando peligro en el área rival.
Antes del descanso, los locales encontraron un segundo premio que hacía justicia a lo visto sobre el césped. En la última jugada del primer tiempo, Mutu ejecutó con acierto una falta en la frontal para colocar el 2-0 y desatar el alivio en la grada. El Alcázar CFD se marchaba al intermedio con ventaja y con la sensación de haber sido claramente superior en la primera mitad.
La segunda parte, sin embargo, arrancó con susto. Un error en salida de balón permitió al CF Porzuna recortar distancias en el minuto 53 y poner algo de inquietud en el Manuel Delgado Meco. Pero esta vez el equipo no se cayó. La respuesta fue rápida y firme: en el 63, otra acción a balón parado terminó con una prolongación de Vela y una gran definición de Santi, que firmó el 3-1 con un disparo cruzado para devolver la tranquilidad al cuadro alcazareño.
A partir de ahí, el Alcázar tuvo ocasiones para cerrar definitivamente el choque. Héctor, Juan Cristo, Vela y el resto de refrescos aportaron piernas y profundidad, y el cuarto tanto rondó varias veces la portería visitante. No llegó, y eso permitió al Porzuna mantenerse con vida hasta el añadido, cuando un cabezazo en una acción a balón parado puso el 3-2 definitivo. Un susto final que no empañó una victoria tan merecida como necesaria.
El triunfo devuelve algo de aire a un Alcázar CFD que necesitaba cortar su mala dinámica y demostrar, de una vez por todas, que el buen juego también puede traducirse en puntos. Quedan jornadas exigentes por delante, pero los de Favio Marín dieron ante su afición un paso importante, tanto por lo clasificatorio como por lo anímico. Ganar era una obligación. Y esta vez, el Alcázar sí respondió.

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