Tras el madrugón y el desplazamiento hasta tierras cántabras, el balón echó a rodar a las 12:00 horas en las Instalaciones Nando Yosu de Santander, escenario de un encuentro con sabor grande y con nombres reconocibles sobre el césped en el conjunto local, como Amavisca o Pinillos. Enfrente, un Alcázar Veteranos muy serio, reforzado para la ocasión y dispuesto a competir de tú a tú.
Y lo cierto es que el conjunto alcazareño firmó un partido de mucho nivel. Bien plantado, ordenado y con buen trato de balón, el equipo manchego llevó el peso del juego durante muchos minutos y fue capaz de adelantarse en el marcador gracias a un gran tanto de Diego, refuerzo especial para este compromiso, que sorprendió al guardameta con un certero lanzamiento desde fuera del área.
Más allá del prestigio del rival, la ventaja no era ninguna casualidad. Alcázar estaba siendo mejor sobre el campo, sólido atrás y con personalidad en cada posesión. Incluso en defensa dejó detalles de enorme mérito, con un “Capi” imperial, secando por momentos al propio Amavisca hasta obligarle a variar su posición sobre el terreno de juego.
Sin embargo, cuando mejor estaban los visitantes, una acción desafortunada cambió el rumbo del encuentro. Un mal despeje terminó convirtiéndose en una ocasión inesperada para el Racing, que aprovechó prácticamente su primer disparo entre palos para establecer el 1-1 con el que se llegó al descanso.
Cuando todo apuntaba a que el duelo podía cerrarse en tablas, llegó el golpe más duro. A falta de apenas un minuto, y en prácticamente la única llegada del Racing en toda la segunda parte, un centro al segundo palo encontró rematador y terminó en el fondo de la red tras una acción ajustada en la que el balón entró con la ayuda del poste.
Fue un desenlace cruel para un Alcázar Veteranos que mereció mucho más por juego, ocasiones y presencia sobre el césped. Pero el fútbol, tantas veces, no entiende de merecimientos. Esta vez tocó cruz.
Pese a la derrota, el equipo dejó una imagen magnífica en un escenario de altura, en un partido disputado con deportividad, buen ambiente y un nivel futbolístico más que notable. Incluso desde el lado cántabro hubo reconocimiento al trabajo del conjunto alcazareño, superior durante muchas fases del choque y muy competitivo hasta el pitido final.
Ahora, el calendario lleva al Alcázar Veteranos hasta Almagro, donde cerrará la liga el próximo 12 de abril, antes de poner el foco en la Copa Veteranos, que arrancará a finales de ese mismo mes.


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